El cine de terror suele asociarse a la noche, la penumbra y lo oculto. Miedo bajo el sol propone lo contrario: películas donde el horror se manifiesta a plena luz del día, en escenarios abiertos, calurosos y aparentemente seguros. Verano, vacaciones, viajes y paisajes luminosos se transforman aquí en territorios hostiles, demostrando que el terror no necesita oscuridad para instalarse, solo una grieta en la normalidad.
Este ciclo reúne cuatro películas que exploran distintas formas del miedo diurno: el slasher veraniego, el horror en la carretera, el terror psicológico y el encierro en un paraíso turístico.
Campamento sangriento (1983)

Un clásico de culto del slasher ochentero que lleva el horror al corazón de las vacaciones juveniles. Ambientada en un campamento de verano, la película construye una atmósfera progresivamente incómoda a partir de pequeños gestos, miradas y accidentes que anticipan una violencia cada vez más explícita. Más allá de sus códigos típicos – monitores, cabañas, juegos y lagos-, Campamento sangriento destaca por su tono perturbador y por uno de los finales más impactantes e inquietantes del cine de terror de los años 80, una revelación que sigue incomodando décadas después.
Viernes 9 de enero a las 20hrs.
Asesino de la carretera (1986)

El camino como espacio de amenaza. Esta película convierte la carretera, símbolo de libertad y desplazamiento, en un escenario de tensión constante. Bajo un sol implacable, los encuentros fortuitos se cargan de violencia contenida y paranoia. Minimalista, seca y sin concesiones, Asesino de la carretera apuesta por un terror realista, casi documental, donde el peligro parece surgir de la nada y cualquiera puede convertirse en víctima. Una experiencia incómoda que se instala lentamente y no se olvida con facilidad.
Viernes 16 de enero a las 20hrs.
May (2002)

Un retrato íntimo y perturbador sobre la soledad, la incomunicación y el deseo de pertenecer. May es una joven incapaz de establecer vínculos afectivos, y su progresivo aislamiento la empuja hacia una espiral de violencia tan dolorosa como inquietante. La película se mueve entre el drama psicológico y el horror corporal, construyendo un relato incómodo, empático y cruel. May no busca el susto fácil: su terror nace de la fragilidad emocional, del rechazo y de la imposibilidad de encajar en un mundo excesivamente luminoso y normalizado.
Viernes 23 de enero a las 20hrs.
Las ruinas (2008)

Lo que comienza como una excursión turística se transforma rápidamente en una pesadilla. En medio de ruinas mayas y bajo un calor sofocante, un grupo de jóvenes queda atrapado por una amenaza invisible que convierte el paisaje exótico en una prisión a cielo abierto. Las ruinas explota el miedo al encierro, a la deshidratación y a la pérdida de control, utilizando el sol, el calor y el entorno natural como elementos opresivos. Un relato de supervivencia donde el verdadero horror no se esconde en la oscuridad, sino en la exposición constante.
Viernes 30 de enero a las 20hrs.
Miedo bajo el sol es una invitación a mirar el terror desde otro ángulo: cuando todo está iluminado, cuando no hay dónde esconderse y cuando el calor vuelve insoportable incluso el paso del tiempo. Un ciclo para comprobar que, a veces, el miedo más intenso ocurre a plena luz del día.
Con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través de su Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras.